sábado, 19 de noviembre de 2016

ANTECEDENTES DE LOS ESTUDIOS CULTURALES

Durante los años sesenta surge un movimiento de intelectuales conformado por Raymond Williams, Richard Hoggart y Edward Thompson, asistidos por Stuart Hall (Borja, 2015), los cuales se distancian del marxismo dogmático que era imperante en esta década para pasar a un marxismo culturalista que tiene un enfoque crítico complejo.  Es decir, aporta una visión a lo cultural y conlleva o apuesta a un proyecto político de ambiciones de la cultura en la sociedad.



La génesis del proyecto político (estudios culturales) se inaugura en la universidad de Birmingham y se crea el Centro para los Estudios Culturales Contemporáneos. En este sentido, se produjeron una gran cantidad de trabajos, configurando los ámbitos políticos y sociales. Según Quirós (2003) el interés se centra en el estudio aproximado en la comunicación de las masas. Es decir, el acercamiento analítico de manera específica en el proceso social que, corresponde a la atribución de sentido en la realidad, desarrollo de la cultura, prácticas sociales compartidas en un espacio convencional de significados.
En cuanto a las influencias teóricas y campos de estudios, Borja (2015) menciona que, la concentración se puede establecer en dos elementos determinantes. En primer lugar, el interaccionismo social que, pretende un acercamiento en la dimensión etnográfica y analiza los valores, significaciones vividas. Es decir, la forma de comportamiento de las culturas dominadas frente al de la dominante. En segundo lugar, la corriente ortodoxa del marxismo, acá se retomarán aspectos de la ideología y se advertirá que ya no es un simple reflejo de la base material, sino que es una reproducción activa en la función de la sociedad.
De modo que, las áreas de los Estudios Culturales poseen una interdisciplinariedad, sus áreas de estudio serán numerosas, entre algunas están: género sexualidad, identidad cultural y nacional, Colonialismo y poscolonialismo, raza y etnicidad, Cultura popular, entre otras (Borja, 2015). En otras palabras, los campos de estudio se enmarcan dentro de la sociedad y se acoplan a nuevas tendencias del dinamismo social, conteniendo disciplinas como: psicología, literatura, filosofía, historia, etc.
En cuanto a los estudios culturales latinoamericanos surgen a partir de los antecedentes anglosajones, entre la década de los años cincuenta y sesenta (Pulido Tirado, 2010). Surgen como un concepto nuevo con influencia de la escuela británica en Birmingham, lo cual, según Borja (2015) se traduce en dos importantes características que son: (1) su potencial político y transformativo y (2) se ocupan de las culturas tradicionalmente marginadas, esto incluye a los grupos subalternos y además a las comunidades desprestigiadas por el racismo social.
Así mismo los debates sobre la relación entre literatura y revolución, en palabras de  Pulido Tirado (2010) interpelaron a intelectuales y artistas de todo el continente a definirse en términos no sólo intelectuales sino también políticos. En otras palabras, la producción artística y literaria se definió como una base que sustentó el enfoque social de los Estudios Culturales de América latina.
La genealogía de los estudios culturales latinoamericanos establecida por Pulido Tirado (2010) está marcada por 3 momentos que son: la producción ensayística del siglo XIX y XX es así que, los estudios culturales se presentan como un campo intelectual diverso, interdisciplinario y político. En América Latina la marca de lo político a partir de los años treinta ha sido tradicionalmente marxista y se institucionalizó en 1959 con la revolución cubana y los movimientos revolucionarios de los años sesenta y setenta.
El segundo momento se le adjudica a la recepción de los textos de la escuela de Frankfurt, de los escritos hechos por Teodoro Adorno, Walter Benjamín, Horkheimer. La genealogía de los estudios culturales latinoamericanos es múltiple. De manera que, su formación se puede pensar como un proceso de retroalimentación constante entre diferentes grupos de la sociedad civil, modos culturales populares instituciones culturales, estados nacionales, corrientes de pensamiento interna (Pulido Tirado, 2010).
En tercer lugar, la relación horizontal con desarrollos intelectuales y proyectos académicos de otras áreas geográficas como los estudios subalternos y el poscolonialismo. En este sentido, los textos de Guha, Spivak y Parkash son un fundamento principal (Borja, 2015). Por otra parte, se da la creación de una agenda de investigación en estudios culturales latinoamericanos en Estados Unidos (ibíd.). Es decir, de una procedencia de la academia norteamericana, por lo que, es fundamental la participación de académicos latinoamericanos que trabajan en las universidades de ese país.

Definiciones 
En cuanto a las definiciones de Estudios Culturales de manera general tenemos que Stuart Hall citado en Restrepo (s. a.) se refiere a este tipo estudios como un campo interdisciplinario, para entender los complejos amarres de lo cultural y el poder en lo concreto requiriendo de una labor intelectual no reduccionista. A partir de esta definición se puede entender que los Estudios Culturales no se enfocan en estudiar un fenómeno social visto solo desde una perspectiva, sino hay varios enfoques en los cuales se puede estudiar dichos fenómenos.  
Otra definición general la establece Szurmuk y Mckee (2009) cuando define los Estudios Culturales como un abanico de metodologías interdisciplinarias de investigación. En esta definición se puede interpretar como un conjunto de ciencias y metodologías que tienen un motivo en común, este es el de dar explicación a fenómenos sociales que se dieron y se siguen dando en la historia de la humanidad, pautas de conducta, y la relación intercultural.
Ahora bien, ya definido los estudios culturales en general es válido saber en este punto a que se refiere el termino de Estudios Culturales Latinoamericanos. En cuanto a este enfoque americano sobre estudios de la cultura se tiene que, esta clase de trabajos se refiere a una empresa interdisciplinaria y multifacética enfocada en los estudios sobre la cultura Latinoamericana, cuya principal característica de es su enfoque es la importancia que toman las subculturas tradicionalmente marginadas incluyendo la de los grupos subalternos y comunidades de cierta forma desprestigiadas por su sexo, raza, preferencia sexual entre otras cosas (Szurmuk y Mckee, 2009). En este tipo de estudios Latinoamericanos cobra importancia toda forma de expresión cultural desde la más alta cultura hasta la cultura de masas o cultura popular.
En otras definiciones Auza Garrido (s. a.) ve desde una perspectiva crítica los E.C. latinoamericanos. En su artículo denominado; Ficciones y realidades de los Estudios Culturales cita a Roberto Fallarín autor que hace una crítica a este tipo de estudios latinoamericanos al definirlos como una Fetichización de la cultura al pensar lo social puede ser remplazado por lo cultural, ya que esta forma de pensar según el autor deja fuera elementos claves como las estructuras por la que está formada la sociedad. Interpretando esta crítica se puede decir que los E. C. latinoamericanos dejan de lado aspectos sociales como los que tienen que ver con las estructuras en las que se puede dividir la sociedad, para el autor hay un lazo fuerte de interdependencia entre lo social y lo cultural.
Por otra parte, Ríos (2002) define los Estudios culturales Latinoamericanos como un campo configurado dentro de la tradición crítica, que mantiene un dialogo contantes y muchas veces conflictivo con las escuelas europeas de pensamiento como lo son: el estructuralismo francés, la filosofía, el posestructuralismo, modelos sociológicos de la cultura entre otros. En este punto se puede decir que los E.C. latinoamericanos son autónomos en sí mismo, es decir que existe una diferencia marcada entre E.C. europeos y latinoamericanos, en la medida en que unos se auxilian de las escuelas antes planteadas y los otros las cuestionan. 
Por otro lado, Walsh (2003) hace una clara distinción al establecer que, los E. C. latinoamericanos a diferencia de otras partes del mundo, son un conjunto de estudios caracterizados por una fuerte estructura disciplinaria dentro de las humanidades con un fuerte eje en la literatura, el arte, filosofía, y las ciencias sociales. Es te autor destaca también un error que se comete en el proceso sobre los estudios de la cultura, este tiene que ver con separar el sujeto del objeto del conocimiento, es decir dejar pasar por alto la relación dialéctica entre sujeto y estructura.
Ahora bien, sintetizando este conjunto de definiciones se puede llegar a la conclusión que, existe una diferencia entre las definiciones E. C. latinoamericanos y E. C.  en general. Esta diferencia es muy marcada, en la medida en que los Estudios Culturales Latinoamericanos enfocan en la cultura de América Latina, poniendo énfasis en las subculturas, clase subordinada y cultura popular, cuyos ejes son la literatura, el arte, la filosofía y las ciencias sociales. Lilos E. C. en general son un abanico que involucra mucho más que aspectos generales de la cultura auxiliados por: el estructuralismo francés, la filosofía, el posestructuralismo, modelos sociológicos de la cultura entre otros. 

Momentos en que sientan las bases los Estudios Culturales Latinoamericanos

Ahora bien, plasmadas algunas definiciones de los Estudios Culturales Latinoamericanos, se identificarán algunos momentos, de manera general. Los momentos o rasgos se basan a partir de algunas influencias de la Escuela de Frankfurt o de Birmingham, entre otras, y son la base de ellos (los Estudios Culturales Latinoamericanos). Los momentos importantes en el desarrollo de los Estudios Culturales Latinoamericanos, son:  

1) La tradición ensayística latinoamericana de los siglos XIX y XX.
2) La recepción de los textos de la Escuela de Frankfurt, del Centro de Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y los del posestructuralismo francés. 3) La relación horizontal con desarrollos intelectuales y proyectos académicos de otras áreas geográficas como los estudios del subalterno y el poscolonialismo.
4) El desarrollo de una agenda de investigación en estudios culturales latinoamericanos en Estados Unidos ( Szurmuk & Mckee Irwin, 2009, p. 13). 

En primer lugar, Szurmuk & Mckee Irwin (2009) en el Diccionario de estudios culturales latinoamericanos, se refieren a la tradición ensayística latinoamericana de los siglos XIX y XX como el origen de la tradición ensayística. Esto sirvió para debates sobre temas como cuestiones de lo nacional y lo continental, lo rural y lo urbano. Es decir, que se enfrentaban lo tradicional, la memoria y la subjetividad ante la modernidad, la identidad y la ciudadanía. 

Este momento se puede ver plasmado en la literatura y que ha perdurado en ella, pero en un eje fundamental y es la presencia política y social. Lo nacional y lo continental, lo rural y lo urbano, se puede identificar en la obra de Domingo Faustino Sarmiento, Facundo, donde plasma el desarrollo político, económico y social sobre el área de Sudamérica. Entonces se puede apegar, la temática de la obra Facundo, al primer apartado que se identifica en los Estudios Culturales Latinoamericanos como el origen de ellos. 

En segundo lugar, se ubica el momento denominado La recepción de los textos de la Escuela de Frankfurt, del Centro de Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y los del posestructuralismo francés, y es el momento más crítico para los Estudios Culturales Latinoamericanos, ya que debe de tener validez en su genealogía, es decir, seguir la misma línea de los Estudios Culturales de Inglaterra y Norteamérica y de tal manera ser interpretativos o de utilidad para la realidad latinoamericana.

  Continuando con Szurmuk & Mckee Irwin (2009) dicen que muchos críticos han cuestionado el carácter cosmopolita de los estudios culturales argumentado que en América Latina los estudios culturales tienen una tradición propia (p. 15). Dicho de otra manera, no siguen los modelos de las prácticas de estudio que surgieron en la academia de Estados Unidos: contradicen la genealogía que deben de seguir los E., C., de América Latina.

Además, Szurmuk & Mckee Irwin referencia a algunos autores como culturalistas como a Altamirano, Monsiváis, Ortiz, Sarlo, etcétera, y que ellos se basaron en los textos de la Escuela de Frankfurt, del Centro de Estudios Culturales Contemporáneos de Birmingham y los del posestructuralismo francés, como reza parte del segundo momento de los Estudios Culturales Latinoamericanos.  Por lo cual, queda desacreditado las opiniones de los críticos que dudan del carácter cosmopolita de los E., C., Latinoamericanos. 

En tercer lugar, se encuentra el momento Relación horizontal con desarrollos intelectuales y proyectos académicos de otras áreas geográficas como los estudios del subalterno y el poscolonialismo. Este momento, para Szurmuk & Mckee (2009) y basándose en el libro Orientalismo de Edward Said donde él incorpora modelos de origen británico y francés. Además, Said plasma registros de tipo político, literario, filosóficos, entre otros.

Esto es, los Estudios Culturales de Latinoamérica tienen una relación con los de Inglaterra y Francia, y se puede ver mediante un puntapié inicial a este esfuerzo intelectual son la Revolución cubana, la Guerra de Argelia y la descolonización en África. La publicación de las obras de Aimé Césaire, Franz Fanon y Albert Memmi […] (Szurmuk & Mckee, 2009, p. 17). Pero lo relevante es que Fanon, por ejemplo, tuvo eco en América Latina, plasmando aspectos psicológicos y de racismo en sus obras Pieles negras y Los condenados de la tierra.

Agregar que lo poscolonial surge en la academia de los estudios culturales del imperio norteamericano bajo los textos obtenidos de preocupaciones y escritos urgidos en África, Asía, Caribe y América Latina. En último lugar, El desarrollo de una agenda de investigación en estudios culturales latinoamericanos en Estados Unidos, momento en el que se identifica que algunos estudiosos trabajan en las universidades de México y Estados Unidos, por ejemplo. Esto como consecuencia de una exclusión, discriminación y reconocimiento (Szurmuk & Mckee, 2009, p. 19) hacia el tercer mundo: visto como irracional, de poca importancia en la teoría y examinado como un lugar de lo instintivo por la metrópolis. 

Precursores y Representantes 

Por otro lado, ya abordado las definiciones y momentos en que sienta sus bases los Estudios Culturales de Latinoamérica, se puede pasar a tipificar a los precursores de esta disciplina. Entre ellos se pueden mencionar a Andrés Bello, Simón Rodríguez, Domingo Faustino Sarmiento, José Martí y José Rodó, según Ríos (2002). Cada uno de estos precursores con diversos ideales sobre la vida, como Andrés Bello, por ejemplo, que tenía la perspectiva de si el saber, en cualquier disciplina, sería un órgano verificador de la vida pública.
     
Szurmuk & Mckee (2009) agrega a otros precursores, pero a estos teóricos los denomina figuras significativas, de los Estudios Culturales de Latinoamérica como Manuel González Prada, Alfonso Reyes, Pedro Enríquez Ureña, José Vasconsuelos, José Carlos Mariátegui, Fernando Ortiz, Antonio Candido, Roberto Fernández Retamar, Ángel Rama y Antonio Cornejo Polar. Agregar que estos teóricos se pueden ubicar dentro del primer momento que identifican Szurmuk & Mckee en los Estudios Culturales Latinoamericanos, La tradición ensayística latinoamericana de los siglos XIX y XX. 

Por lo que se refiere a los representantes de los Estudios Culturales en Latinoamérica, en este estudio se abordarán a tres teóricos, los más representativos por así decirlo, y que vienen a dar sus enfoques a la sociedad Latinoamérica. Los tres estudiosos son Néstor García Canclini, Jesús Martín Barbero y Ángel Rama. Porqué se abordarán a tres teóricos de los Estudios culturales. Porque como bien dice Escosteguy (2002) son muchos los autores a los que se les pueden asociar a los estudios culturales de América Latina, pero pocos que conocen del tema, desconozcan o solo critiquen.

Néstor García Canclini - Culturas Híbridas  
En primer lugar, se encuentra le investigador Néstor García Canclini, quien según (Auza Garrido, s. a.) se concentra en investigar el consumo al interior de lo popular, pues este elemento es la vía de expansión de las hegemonías dentro de la comunidad subalterna. De modo que, toda la gama de repertorios (mensajes y bienes) puestos al servicio de la cultura hegemónica determina y condiciona las opciones de las clases populares. Dicho de otra, manera sesga la forma de comportamiento social y provoca una alienación en la vida de los consumidores.

En este sentido, desarrolla su enfoque en relación a la identidad cultural, demostrando que ninguna práctica cultural o de la clase popular es legítima en su totalidad. Es decir, existe una Hibridación que se construye a partir de la palabra, la visión y consumo del otro, clase Hegemónica (Auza Garrido, s. a.). En otras palabras, las industrias culturales tienen su injerencia en las lo popular, es decir, (ibíd.) transforman la significación de las simbologías y contenidos de los consumidores.

En cuanto al enfoque de Hibridación Cultural que Canclini ofrece en algunos de sus libros como: Estrategias para entrar y salir de la modernidad (1989), Pulido Tirado (2010) explica que, el autor se propone un concepto que tiene su enclave en los circuitos de producción y consumo a los que están sujetos los bienes simbólicos que, maneja el mercado capitalista, en el marco de la globalización. De este modo, las prácticas culturales tradicionales se van distanciando de las originales para entrar a nuevas formas que se reconstruyen o recombina con las ya establecidas socialmente. 

 La articulación de estas nuevas formas, según Pulido Tirado (2010) se expresan en dos elementos descritos en el libro de Canclini antes mencionado y estas son: la relación con lo popular y folclórico, pues de esta manera se afirma la hibridación como un rasgo inherente a la cultura. En este sentido, ya no se puede entender lo popular como algo tradicional, sino más bien es una readaptación de las nuevas prácticas culturales impuestas por las industrias globalizadas del capitalismo. Es decir, los bienes simbólicos ya no serían exclusivos de esa cultura, sino de una rearticulación, donde participa la cultura hegemónica que mutila gran parte de su esencia (ibíd.). 
Por otro lado, la coexistencia simultánea de distintos subsistemas simbólicos genera la hibridación cultural. De manera que, Rosas Pineda (2013) explica el modelo de Canclini como las opciones de lo tradicional versus lo moderno, lo popular versus lo masivo y así diversas dicotomías que, caracterizan este enfoque hibridista, contraponiendo las visiones de la cultura en la mente del sujeto social; frente a la dominación psicológica del capitalismo.
 En este sentido, se entiende que la esfera pública, es mediatizada por las industrias culturales en la medida que se van sustituyendo por las nuevas tecnologías electrónicas. Así mismo, Rosas Pineda (2013) citando a Canclini, acota que el consumo de los productos de las industrias culturales, abre el espacio para apropiarse de lo tradicional y hace ajeno al sujeto social de sus prácticas originales.
Por tanto, el enfoque de la hibridación cultural propuesto por Canclini conlleva un consenso junto al de Barbero, pues ambos se han preocupado por buscar una diferencia entre los estudios culturales anglosajones y los latinoamericanos. Es así que, la resonancia de la propuesta de García Canclini parece convocar mucho más al consumidor que al ciudadanoEn esa dirección, la crítica del autor se vincula con la opinión de Ana Carolina Escosteguy con el proyecto de hegemonía cultural del mercado.
Así, pasa a ser inevitable que la importancia asumida por el consumo en el contexto de configuración de identidades diversas, revele una convergencia teórica con las tesis de la "soberanía del consumidor" y del "libre mercado" fundadoras de la economía neoclásica y, desde el punto de vista de la teoría política contemporánea, de la democracia liberal. (Escosteguy, junio 2002, p. 43-44).
Jesús Martín Barbero - Las Mediaciones


En segundo lugar, se posiciona el teórico Jesús Martín Barbero y su enfoque sobre las mediaciones. Dicho enfoque del autor será abordado desde diversos autores como Auza Garrido, Quirós, Rosas Pineda y Escosteguy. Esto se hará para identificar las diversas maneras en que, los autores ya citados, han estudiado o identifica el enfoque de Martín Barbero.

El enfoque que realiza Barbero en los Estudios Culturales de América Latina, Auza Garrido (s. a.) plantea que fue él quien tendió el puente en el pensamiento de la comunicación desde lo popular, pasando por la sociología y la antropología. La manera de pensar o ver a la sociedad por parte de Martín Barbero era mediante la cultura hegemónica mediática a partir de los sujetos, y como estos la recuperaban e incitaban, o bien la deformaban por mecanismos de resistencia y subversión de sus contenidos (p. 7).

Aunado a la cultura hegemónica mediática, Martín Barbero pone a los medios de comunicación, y plantea que tienen un único objetivo y es, tener una lógica estrictamente comercial y de dominación sobre la población, en este caso sería América Latina. Y mediante los medios la gente daba significado y sentido a su vida (Auza Garrido, s. a.). Dicho de otra manera, la sociedad o individuos dependen de los medios (de comunicación) para que la vida de cada uno de ellos tenga significado; razón de ser y existir en una sociedad X.  

Además de la dependencia de los medios y de una cultura hegemónica mediática hay otro elemento, es en el cual la intervención e interpretación se logra mediante la competencia que se da entre los receptores y los modos de ver de ellos, dicho en palabras de Martín Barbero (en Auza Garrido, s. a.) se evidencia una relación dinámica entre el receptor y los productos culturales (p. 7). 

Cabe aclarar que, cuando Martin Barbero se refiere a una cultura mediática, se refiere a las formas, condiciones y espacio desde que los medios de comunicación son producidos y consumidos (Quirós, 2004, p. 6).  Lo anterior, significa que, las mediaciones tienen un proceso donde el discurso narrativo de los medios viene a adaptarse a una tradición narrativa en el ámbito popular del mito y del melodrama, es decir, que la sociedad adquiere resistencia a la hegemonía cultural y reconoce la identidad cultural de ellos, no la otra cultura. Decir que no solo Quirós aborda el concepto de las mediaciones, sino también Rosas Pineda (2013), ambos de la misma manera. 

Siguiendo con Martín Barbero (en Auza Garrido, s. a.) manifiesta que la imagen y las tecnologías de la comunicación en su auge, produjeron dos cosas: 1) La respuesta a una demanda de los grupos acallados o excluidos; y 2) Posibilitaba un cambio de la lógica del seguidor o militante a la de un sujeto de fidelidades más móviles y colectividades más abiertas. Más que “cosas” serían enfoques que se pueden identificar con vida de X ciudad o la decisión de un individuo de aceptar lo que le favorece de los medios.

Con respecto a la primera situación, la respuesta a una demanda de los grupos acallados o excluidos, como bien se sabe en la región Latina los temas más recurrentes son el político, económico y social, y las consecuencias las sufren los grupos marginados o excluidos. Entonces en el auge de la imagen y la tecnología ellos, los grupos marginados, encuentran una voz, con la cual se pueden hacer escuchar y dar a conocer sus sufrimientos y esa es la respuesta que demandan dichos grupos. Y con la segunda situación, que manifiesta Martín Barbero, re refiere a que el individuo ya no es solo un receptor, sino un creador que decide que acepta y que no dé los medios. 
  
Uniéndose a la teórica Auza Garrido (s. a.), que aborda el enfoque de los Estudios Culturales en América Latina de Martín Barbero, esta Rosas Pineda (2013) e identifica tres enfoques de mediación, que según Martín Barbero son vertientes de la producción cultural de contenidos. Los enfoques son: 
  
1) la vida cotidiana familiar y la interacción entre el estilo coloquial íntimo de la televisión y la inmediatez de la rutina diaria y el círculo familiar; 2) La conexión de los ritmos temporales; y 3) los géneros de los medios (p. 17). 

En el primer enfoque de Martín Barbero, que presenta Rosas Pineda (2013), se refiere a que hay una relación entre la sociedad y los medios o, dicho de otra manera, entre el receptor y los medios de comunicación. Es decir, que el individuo no acepta en primera instancia los elementos que se le presenta, sino que evalúa si son significativos y se adapta a ellos. El segundo enfoque viene a determinar, si la frecuencia temporal de la televisión se ajusta al ritmo de la audiencia: ya que el ritmo de la televisión y audiencia no se ajustan la primera a la segunda frecuencia. 
      
Y el último enfoque, referido a los géneros se da mediante la repetición de programas que tienden a manipular las masas, comercial y competitivamente; logrando así el reconocimiento de la identidad cultural. Un ejemplo de este enfoque puede ser las telenovelas, porque hay un vínculo entre los receptores y los medios (de comunicación). También los noticieros, programas familiares o caricaturas se vuelven repetitivos, ya que hay un espacio donde el individuo sabe la hora y el canal en que se transmiten.
    
 Con los diversos enfoques que plantean Auza Garrido y Rosas Pineda, se puede llegar a una conclusión y es, Jesús Martín Barbero en su obra De los medios a las mediaciones plantea una división (o dilema) en la cual el individuo decide si permanece en el campo de la modernidad o se adheriré a posiciones post-modernas (Escosteguy, 2002). En otras palabras, el individuo acepta o no acepta los elementos que le presentan los medios: lo importantes es lo que el individuo tomó, meditó, aclaró y adaptó, no necesariamente el mensaje emitido por ellos (los medios de comunicación) es lo importante. 




Ángel Rama - La Transculturación 

En último lugar, el enfoque de Ángel Rama sobre los Estudios Culturales en Latinoamérica enfatiza sobre el proceso de transculturación, su crítica en estudios sobre la cultura inicia en 1974 en su artículo denominado Los procesos de transculturación en la narrativa latino americana. Aquí Rama citado en Pulido Tirado (2010) entendía la narrativa como un proceso alternativo al regionalismo que se atrincheraba en los logros ya alcanzados por propia cultura rechazando todo aporte nuevo, foráneo y vanguardista. De este proceso de transculturación se destaca a una sociedad con vulnerabilidad cultural en opinión del autor.
Cuando el autor habla de transculturación en la narrativa se refiere, a un rasgo europeo presente aun en la narrativa latinoamericana, dicho rasgo descarta cualquier proceso de cambio o aporte nuevo, y detiene el avance ya alcanzado de la cultura misma en los países latinoamericanos, provocando así una especie de vulnerabilidad cultural que obstaculiza los aportes significativos sobre la propia cultura latinoamericana.
En este en foque de transculturación narrativa Rama (1982) habló que, la literatura en América Latina nació de la suntuosa narrativa española y portuguesa, las letras latinoamericanas nunca se resignaron a sus orígenes y nunca se reconciliaron con su pasado ibérico. Es este punto cabe destacar que el autor habló de un origen Latinoamericano en el ámbito narrativo como un proceso de transculturación narrativa, por ende, este proceso involucró que muchos rasgos extranjeros encontraran su cuna en parte del nuevo mundo a través de las letras. 
Además, frente a esta acción de aculturación narrativa operan según Rama (1982) gracias a la plasticidad cultural formas de integrar las tradiciones, novedades y elementos de procedencia externa a partir de su reestructuración dentro de su herencia. En este punto podemos determinar que la influencia de las letras europeas y portuguesas en la creación literaria de gran parte de América trajo consigo nueva creencia costumbre y formas de ver la vida que la sociedad fue adaptando como suyas sin importar su procedencia sustituyendo así sus propias tradiciones, creencia y costumbres.
Posteriormente el autor se enfatiza en el concepto de Ortiz sobre transculturación. Concepto al cual se refiere como Geométrico dado que, involucra tres momentos los cuales son: 1) lo parcial de aculturación; 2) las incorporaciones procedentes de la cultura externas; y 3) el esfuerzo de recuperación que se realizaba manejando los elementos supervivientes de la cultura originaria y los procedentes de las de afuera. 
Estos tres momentos son claves para entender lo que el autor llamó transculturación, por una parte lo parcial de la cultura es decir lo poco que se conservaba de la cultura original en dado momento, las nuevas incorporaciones, luego el esfuerzo por integrar los elemento de la cultura original con las nuevas incorporaciones culturales externas, como momentos de la transculturación se vuelven importantes para entender hasta qué punto ha cambiado la cultura y que rasgos se conservan y cuáles son las nuevas incorporaciones externas.

Por otro lado, según Rama citado en Pulido Tirado (2010) en el proceso de transculturación operan cuatro formas las cuales son: a) perdidas, b) selecciones, c) redescubrimientos, finalmente, d) incorporaciones. En esta parte se puede argumentar que, en el proceso de cambio de una cultura se pierden elementos, se seleccionan nuevos, se redescubren otros y se incorporan nuevos. Estos cuatro procesos son concomitantes y se relacionan todos dentro de una reconstrucción cultural en general en un sistema social. En fin, estas formas de transculturación se materializan según el teórico en las categorías como lengua, literatura y cosmovisión.



TENDENCIAS ACTUALES DE LOS ESTUDIOS CULTURALES LATINOAMERICANOS 

Santiago Castro Gómez – Los Estudios Poscoloniales


Otro de los representantes de los Estudios Culturales Latinoamericanos de la actualidad se encuentra Santiago Castro Gómez, originario de Bogotá, Colombia nace en el año 1958, es filósofo y uno de los autores del debate relacionado a los estudios poscoloniales en Latinoamérica. Además se ha destacado por sus trabajos genealógicos sobre las herencias coloniales en Colombia, uno de los principales difusores de la filosofía latinoamericana del siglo XX. Estudió en Frankfurt Alemania. Fue profesor en la Universidad Javeriana de Bogotá, investigador en Instituto Pensar y Santo Tomás en Bogotá, y como investigador del Instituto de Estudios Sociales y Culturales Pensar. Ha sido profesor visitante en las universidades Duke y Pittsburgh en los Estados Unidos y en la universidad de Frankfurt en Alemania.

Además es autor de los libros Crítica de la razón latinoamericana (1996), La hybris del punto cero. Ciencia, raza e ilustración en la Nueva Granada (2005), "La poscolonialidad explicada a los niños" (2005), Tejidos Oníricos. Movilidad, capitalismo y biopolítica en Bogotá (2009) e Historia de la gubernamentalidad. Razón de estado, liberalismo y neoliberalismo en Michel Foucault (2011).

Castro Gómez (2005), expone en su libro titulado la poscolonialidad explicada a los niños una serie de posturas respecto al tema del debate latinoamericano en el ámbito de modernidad/colonialidad, que le competen a los estudios poscoloniales. Inicia mencionando con una taxonomía de J. Beverly, y categorizando a los diferentes pensadores latinoamericanos en lo referente a los estudios sobre prácticas y políticas culturales; la critica cultural (deconstructivista o Frankfutiana); los estudios subalternos; y los estudios poscoloniales.

Por otro lado, cita algunos manifiestos de Marx, y el pensamiento que esa ideología posee de la cultura occidental (América Latina). Donde se considera que somos una sociedad semi-feudal con una autoridad latifundista, y que el colonialismo no es más que un efecto aditivo a la modernidad. Luego expone de manera categórica la teoría de Said El orientalismo, donde es el punto de partida para los estudios poscoloniales en las universidades prestigiosas de los estados unidos. También expone algunas críticas de pensadores marxistas respecto al proyecto en versión latina de los estudios culturales de la escuela de Frankfurt, Callinicos, Richard, Dirlik, Grüner) enfatizan de manera despótica y burlesca loe intentos de una búsqueda filosófica de los estudios poscoloniales latinoamericanos; acusan de ignorantes, inútiles, y descontextualizados las ideas de los pensadores del debate, Modernidad/ colonialidad.

El autor cita a Dussel (1970) con su teoría la filosofía de la liberación, donde plantea una destrucción del mito eurocentrico partiendo de una empatía a fin de conocer el pensamiento europeo, además establece una dualidad de tiempo respecto a la modernidad; clasifica una primera modernidad, siglos XVI y XVII, lo que él denomino el yo conquistador. Y una segunda modernidad a fines del siglo XVII, doce se conforman las nuevas potencias (Francia, Holanda, Inglaterra).

En este sentido, menciona a Mignolo (2000), con su teoría del Occidentalismo, donde afirma que sin occidente no hay Oriente, debido a que las colonias más ricas están en occidente y no así en Oriente. Además hace una tripartición proveniente de la religión Cristiana de la edad media, donde Europa se adjudica ser el centro del mundo por su descendencia genialológica del hijo favorito de Noé, Jafet, y dejando así a África y Asia como Periferias y extensiones de su dominio, quedando así la región del nuevo mundo como una extensión de la ciudad de Dios como se le nombro a Europa por un tiempo.

Por otro lado, cita a Aníbal Quijano (1997), este es mencionado por su teoría de investigación la colonialidad del poder, en esta teoría se destaca como el aborigen amerindio, fue sometido por el  invasor español bajo una desenfrenada seducción del poder sobre los nuevos hallazgos. Por tanto, Castro Gómez (2005) da aportes significativos a la lucha de la invisibilizacion cultural de los pueblos conquistados por el hombre blanco. Así mismo, propone una reivindicación de la cultura amerindia que fue sustituida por la hegemonía del europeo.

George Yúdice – Las prácticas o políticas culturales latinoamericanas

Dentro de la línea de las prácticas y políticas culturales latinoamericanas se encuentra George Yúdice, especialista en el estudio de la economía política de la cultura Industrias creativas. También profesor de estudios latinoamericanos y director del Observatorio de Industrias Creativas de la Universidad de Miami, participó de un encuentro internacional en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires, interesado en el impacto del actual régimen de propiedad intelectual en el desarrollo de las industrias culturales.

Según Zicavo (enero 2014) citando a Yúdice, explica que el modo de acceso a la cultura ha cambiado y ya dejó de ser un bien social. Es decir, el mercado o industrias culturales condicionan el consumo. Así mismo, Zicavo (enero 2014) considera que la cultura como recurso es mucho más que una mercancía y que su papel se ha expandido al ámbito político y económico, dando un giro hacia una legitimación basada en la utilidad.

Yúdice es autor de El recurso de la cultura –que integra la colección de Gedisa dirigida por Néstor García Canclini, estudia actualmente los modelos de negocio vinculados al desarrollo tecnológico, examinando la creciente instrumentalización de la cultura a escala global (Zicavo, enero 2014). Yúdice evalúa el impacto de las nuevas tecnologías en la circulación de los bienes culturales a partir del modelo de acceso: cine, video, música, literatura; aunque todo depende de donde esté uno en el paisaje de las industrias.

Zicavo (enero 2014) expone en palabras de Yúdice que, si uno está del lado de impulsar la libre circulación de información y de todos los bienes culturales, se celebra la llegada de Internet. Y entre esas dos posiciones está la búsqueda de algún modelo más equilibrado que pueda compensar a los creadores y menos a los intermediarios, porque la gran mayoría de los creadores no reciben mucho en el modelo actual. En otras palabras significa que detrás del modelo de negocio de las grandes compañías hay mega presupuestos de publicidad, hay mucho menos reconocimiento y facilidad de llegar a la producción de otros.

La era de la información para Yúdice constituye que el medio es el mensaje en este caso el internet. Zicavo (enero 2014) plantea que para Yúdice es importante la presión de la contracultura. Es decir, que las posibilidades de difusión encuentran su límite en el mercado y la inversión publicitaria. En este sentido Yúdice afirma que el desarrollo tecnológico que permite el libre intercambio de productos culturales vía Internet, las empresas deben resignarse e idear nuevos modos de extracción de plusvalía para generar ganancias (ibíd.).

Además, según Zicavo (enero 2014) Yúdice en su libro El recurso de la cultura, alude a los usos de la cultura en la era global. Es decir, que la globalización tiene sus propios medios por los cuales llegara a cualquier sujeto social. Yúdice plantea que:

Al principio eran las estrategias de diseminación que tienen las grandes empresas, y cuando surge la Web se ve una posibilidad de circular otras cosas. La verdad es que con el sistema imperante toda la riqueza cultural del mundo no ingresa de igual manera. En EE.UU. la única música brasileña que entra es la que las discográficas grandes seleccionan (Zicavo, enero 2014, párr. 9).

Por otra parte, la cultura abarca un montón de dimensiones, está la versión antropológica, los festivales, las ferias, las prácticas, costumbres, no hay una definición de cultura (Zicavo, enero 2014). En otras palabras, Yúdice retoma el recurso de la cultura como estrategia, enfocándose en su uso, lo que se dice que es cultura, qué se está haciendo con eso, para qué sirve, y de esta manera acortar a algo más preciso.


Por lo tanto, todo el impacto económico de lo que se considera cultura y los impactos sociales, los organismos internacionales y gobiernos, tratando de promover lo cultural en dos sentidos, qué ofrece económicamente y qué ofrece para el bienestar de la sociedad (Zicavo, enero 2014). Es decir, El hecho de que estemos hablando cada vez más de industria y economía creativa hace que ya no se pueda pensar exclusivamente en un bien social que provenga de lo cultural porque ahora se suele pensar en un rendimiento económico y un rendimiento social.


Aníbal Quijano y Daniel Mato- La Globalización  


En palabras de Mignolo (2001)  Aníbal Quijano se centra en el estudio del comportamiento de la globalización, al concebir y explicar el actuar del mundo, como consecuencia de las formas de pensamiento que emergieron de las experiencias culturales  y la particularidad de estas experiencias, la subordinación y también la subalternidad. Quijano ve en la globalización un problema que influye de la conducta del ente latinoamericano, ya que modela formas de conocimientos.

Aníbal Quijano en su artículo Colonialidad del poder  cultura y conocimiento en América Latina adopta una tendencia orientada a analizar el problema de las identidades nacionales, que han atravesado la historia desde la llegada del europeo, hasta el proceso de  globalización en la época posmoderna.

Según Aníbal citado en Mignolo (2001) la pérdida de las identidades nacionales se ha dado a lo largo de la historia por múltiple rasgos o factores  entre los cuales están:

1)    El patrón de dominación entre los colonizadores  y otros fue organizado y establecido sobre la base de la idea de raza.
2)   La nueva identidad aborigen fue definida por  los colonizadores.
3)   La distribución de las identidades sociales
4)   Imposición de un patrón de poder cuyos ejes específicos eran la existencia y la reproducción continúa de esas nuevas identidades.
5)   Las poblaciones colonizadas fueron reducidas  a ser campesinos e iletrados. Entre otros factores.

En cuanto a Daniel Mato se puede decir  se enfoca en la construcción de las identidades nacionales  y el fenómeno de globalización. Estos planteamientos se encuentran desarrollados en su libro Crítica de la  Modernidad, Globalización y construcción de identidades, publicado en (2003).

 Este autor sostiene que el proceso globalizante no es un fenómeno reciente, ni se ha desatado súbitamente con el desarrollo y aplicación comunicacional de tecnologías electrónicas, tampoco tienen que ver  la expansión de las actividades económicas de las empresas transnacionales, como parece concebirse mucha veces, por el contrario se trata de un proceso  de largo plazo muy antiguo el cual no solo  se desenvuelve en dimensiones económicas si no en otras.

El proceso de globalización ha tenido gran alcance en las últimas décadas, identificar su origen  es irrelevante, solo se puede decir que surgió mucho antes del auge de las tecnologías más recientes.

Este estudioso pone atención en la construcción de las identidades definiendo el sentido de términos como etnicidad, nacionalismo que son relevantes en la problemática de las identidades nacionales, aunque el concepto de identidad lo es aún más, ya que en su uso frecuente  se vuelve polisémico y emotivamente cargado, tanto en el lenguaje corriente como en el político. Por otra parte según Mato (2003) la idea de identidad es conceptualizada de maneras muy diversas y objeto de polémica entre posiciones contrapuesta.

En otras ideas que maneja este autor en su libro se pueden destacar que, las tradiciones culturales e identidades son representaciones  simbólicas  socialmente construidas  y no legados positivamente heredados. Si bien al sostener que tanto tradiciones e identidades son construcciones simbólicas  producto de acciones sociales  y no de legados pasivamente recibidos,  no se está negando el hecho  de que el elementos culturales característicos  de cualquier grupo sean transmitidos de generación en generación. Lo que aquí se está negando, en cambio, es que tal transmisión sea un hecho natural  que ocurriría como consecuencia de la acción de una suerte de equivalente de la fuerza gravitacional, no humana.

Se puede concluir en este punto que tanto Quijano como mato coinciden en el enfoque de las pérdidas de las identidades latino americanas, producto de un proceso gradual de simplificación cultural donde la globalización ha jugado un papel importante. 

TENDENCIAS ACTUALES DE LOS ESTUDIOS CULTURALES EN CENTROAMÉRICA 

En el ámbito centroamericano, refiriéndose a los últimos años, los Estudios Culturales se hicieron presente, pero de diferente manera, ya que un gran número de académicos, según Fumero (2010), combinaron sus investigaciones con trabajo y práctica intelectual. Es decir, que los estudios de la región mencionada combinaban diversas actividades académicas con participaciones en instituciones públicas, militancia (social y política) o en medios de comunicación. 
Los procesos que hacen diferente a los EC Centroamericanos, según Fumero (2010) son los movimientos revolucionarios, la crisis de la izquierda y la falta de interés de los académicos en percibir y manifestar los procesos socioeconómicos y políticos fueron alternativas para que se le diera más relevancia a los estudios culturales, poscoloniales y subalternos. Entonces, los estudios culturales centroamericanos retoman dichos procesos, ya mencionados en este apartado, para explicarlos y así diferenciarse de los Estudios Culturales Latinoamericanos y estadounidenses. Porque como bien se ha dicho, parten del desencanto del debilitamiento de la izquierda y de los procesos económicos, sociales y políticos. También que 
…los estudios culturales surgen desde las humanidades, en Centroamérica estas investigaciones emergen de las ciencias sociales a diferencia de los de Estados Unidos que surgieron de las humanidades. (Fumero, 2010, p. 300).
En otras palabras, los E.C de C.A., sientan sus bases en la historia, la sociología, la antropología y la psicología, entre otras disciplinas que conforman las ciencias sociales, para dar a conocer situaciones que estaba viviendo Centroamérica.  De ahí que las investigaciones de los académicos dieron un giro y cambio de interés por los temas como el estado-nación, la cultura política, la cultura popular, la vida cotidiana, el género, la sexualidad, la subjetividad, la identidad y la etnicidad (Borja, 2015, p.5). Agregar que los escritores pioneros de los estudios culturales surgen en los años noventa.
Ahora bien, los académicos que ha hecho estudios culturales, específicamente en El Salvador son Beatriz Cortéz, Luis Alvarenga, Miguel Huezo Mixco, Rafael Lara Martínez, Mario Vásquez Oliveira, Ricardo Roque Baldovinos, Amparo Marroquín Parducci y Tania Pleitez Vela. Pero, en lo que respecta a este apartado, solamente se retomará a Lara Martínez. Hay que mencionar que El Salvador ha estado marcado durante mucho tiempo por la lucha política, social y la identificación de grupos indígenas, que en muchas ocasiones retoman para hacer literatura.   

Rafael Lara Martínez y su Enfoque Indigenista
El mencionado autor realiza un estudio sobre la lengua náhuat en su libro Artes de la Lengua Náhuat-pipil, y dicho estudio se puede basar entre los temas de étnica e identidad (algunos grupos étnicos se identifican o diferencian por el dialecto que practican) que incluyen los académicos cuando hacen estudios culturales. 
Lara Martínez, ha estudiado desde la perspectiva cultural manifestada en las etnias, es decir, lo indígena a través de sus trabajos. La memoria histórica olvidada por la sociedad salvadoreña y una reivindicación de los pueblos aborígenes de nuestro país (Lara Martínez, 2014). El autor en mención rastrea en su enfoque reivindicativo, el rescate de la lengua pilpil salvadoreña y el despertar por el nacionalismo hacia las costumbres ancestrales de nuestros antepasados, abolidos por la imposición del yugo extranjero (español).
En primer lugar, Lara Martínez (2014) trastoca las ideas que tímidamente abordan el tema de la lengua Nahuat pipil. De modo que, ahonda más en el estudio de las artes como símbolo de identidad indígena, en razón de algunas recopilaciones que investigadores realizaron entre 1935 y 1985. Es así que, el abordaje del tema indígena está presente en los trabajos de Lara Martínez.
Así mismo, reconoce que a nadie le interesa la trascendencia de la Lengua Nahuat Pipil, pues, salvo a la etno-musicóloga María de Baratta le interesa reclamar al indígena (Lara Martínez, 2014). En otras palabras, los estudios realizados hasta el momento son de escasa difusión y no generan la atención necesaria en un reconocimiento de la cultura aborigen salvadoreña.
En segundo lugar, se enfoca en un nacionalismo para revivir la memoria histórica en la sociedad salvadoreña. En este sentido, Lara Martínez (2014) se aboca a que la cuidad letrada estigmatiza lo indígena con el barbarismo de las periferias. Es decir, la exclusión de lo aborigen y el peyorativo social del concepto de indio. 
Además, toca el elemento de identidad selectiva, en razón de lo que la historia oficial quiere que se sepa en la sociedad,
No se duda que un legado cultural que se establece en la literatura constituye una identidad nacional. Desde la ciudad, las letras enlazan a los escritores y a sus lectores en una red social de símbolos e imágenes que sustituyen lo real (Lara Martínez, 2014, p. 20).
En efecto, la memoria de la cultura nacional es mimetizada por una mera invención de historia oficial sobre los hechos reales que, han ocultado la erradicación de lo identitario en las culturas o etnias indígenas salvadoreñas.


Amparo Marroquín Parducci-  Contrapunto, manifiesto y fuga de la patria chica
Como bien se ha mencionado, anteriormente, los EC en Centroamérica han sido diferentes porque se ha combinado la investigación y lo intelectual. Es decir, los movimientos revolucionarios, la desestabilización de la izquierda y la ineficiencia de los académicos en el ámbito político y económico. Todo esto contribuye a que en Centroamérica   sea diferente la perspectiva de los EC y por ende los literatos. Entonces uno de los autores en plasmar y aportar estudios significativos en esta disciplina es Amparo Marroquín Parducci. 
Marroquín Parducci realiza diversos estudios desde diversas perspectivas como el estado-nación, la vida cotidiana y la identidad como salvadoreño que se es: temas planteados Borja (2015) y que los literatos del istmo centroamericano retoman para realizar literatura. Y por medio de ella dar a conocer una amplia gama de desencantos que ha traído no solo ha débil y casi extinguida izquierda, sino la violencia en el pulgarcito de América.
En primera instancia Marroquín Parducci (2009) en su artículo Contrapunto y fuga de la patria chica menciona a una nación (El Salvador) llena de violencia, donde hay un especial trato para los políticos y también como hacer política. Además, que la migración deja huellas en las familias abandonadas por aquellos que buscan el “sueño americano” y aquellos se ven marcados por una nueva cultura, política y violencia. Lo anterior, en palabras de la autora en mención sería: 
En El Salvador escuchar significa comprender una nación en fuga. Nación en la que la violencia es ya desde 1800 una forma habitual de hacer política. Nación en la que la migración la marca un nuevo nosotros. Nación reinventada por los medios con fragmentos religiosos, musicales y de incierto pasado honorífico (p. 69).
De igual manera Marroquín Parducci (2009) plantea que cada voz crea o produce una historia diferente sobre quienes somos los salvadoreños y de dónde prevenimos. De igual manera, si se habla de nación es pensar en un punto de tierra donde pueden producirse muchos sucesos como la violencia, política, economía, machismo, feminismo, racismo, pobreza, desnutrición, y grupos delictivos como los pandilleriles o grupos religiosos que hay por montones.   Dicho de otra manera, … nuestro país se ha escapado de los límites tradicionales y estalla en ese doble proceso que implica la migración y la violencia transnacional del narcotráfico y las pandillas (p. 71)
Si bien es cierto que al hablar de una nación fugaz con respecto a El Salvador (Marroquín Parducci 2009), también es cierto hablar de una fugaz democracia donde no se respeta los derechos, pero si la corrupción y a los grupos delictivos. En segunda instancia está el artículo Manifiesto del país en fuga de la autora en estudio. Al igual que el primer artículo, éste refleja las mismas temáticas de violencia, pérdida de identidad, de un país hibrido, etcétera. 
Pero ¿por qué un país o mejor dicho su cultura hibrida? Porque como dice Marroquín Parducci (2009) un buen día, el país se despertó y estaba en todas partes. Tenía casas nuevas y grandes trokas. Corridos de Los Tigres, proclamas de Calle 13, palabras en inglés, y otras historias (p. 36). Es decir, el salvadoreño está en todas las partes del mundo, tiene lo que posee un gringo y se asemeja al mexicano o al gringo por sus costumbres y formas de comportarse.
  Aunado a ello Marroquín Parducci (2009) se refiere a la situación del país en los aspectos: migración, violencias o de la injusticia, que ya está cansando el salvadoreño de tanto esperar, que las cosas cambien para mal o que tanta vida se escape de las manos a causa de la ineficiencia. Y como respuesta a todos estos aspectos y por lo muchos que no se mencionan la autora en abordaje evoca a que cambiemos y dejemos de ser los que esperamos y dejamos escapar la vida de nuestros hermanos y tomarlas por el brazo y cambiar el rumbo del país.     
Todo esto es lo que aborda la autora, de manera general, y es lo que Fumero (2010) dice que hace diferente a los Estudios Culturales de Centroamérica, de los Estudios Culturales de Estados Unidos y de los Latinoamericanos. Porque en dicha región se hace literatura con los EC y en las últimas dos regiones mencionadas se realizan investigaciones. Además de ser los senderos por los cuales caminan los Estudios Culturales en la actualidad. 
En conclusión, con respecto al abordaje que hace Marroquín Parducci sobre los EC, se puede decir que la autora realiza una fuerte crítica desde el tema de la violencia hasta el tema de la migración. Y la crítica la realiza desde las disciplinas de las ciencias sociales como la literatura. Demás se puede mencionar a la sociología como una base para la crítica que realiza a el estado en el que vive El Salvador. 

Para que tengas mas conocimientos sobre las perspectivas actuales de los estudios culturales se te proporcionara una serie de vídeos a continuación.









Referencias

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Borja, L. (2015). Aproximación a los estudios culturales. Universidad de El Salvador, Facultad Multidisciplinaria de Occidente, Departamento de Ciencias Sociales, Filosofía y Letras.
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Fumero, P. (enero-junio de 2010). Los Estudios Culturales en Centroamérica: El Doctorado en Estudios de la Sociedad y la Cultura. Tabula Rasa (12), 293-313.
Lara Martínez, R. (2014). Artes de la lengua náhuat-pipil (estudios lingüísticos) (1°Ed.). San Salvador, El Salvador: Editorial Universidad Don Bosco.  
Marroquín Parducci, A. (2009). Contrapunto y fuga de la patria chica. En Jesús Martín Barbero (coord.), Entre saberes desechables, y saberes indispensables, (pp. 69-71). Bogotá, Colombia: Friedrich Ebert Stiftung.
Marroquín Parducci, A. (2014). Manifiesto del país en fuga. En Jesús Martín Barbero (coord.), Manifiestos incomodos, desobedientes, mutantes, (pp.35-37). Bogotá, Colombia: Friedrich Ebert Stiftung.
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Zicavo, E. (enero 2014). Cultura como negocio. Revista de Cultura. Recuperado de: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/George-Yudice-Cultura-negocio_0_1060094007.html



24 comentarios:

  1. Esta información es justo lo que buscaba, aclara muchas de mis dudas referente a los Estudios Culturales, muchas gracias por este valioso aporte.

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  2. Me parece excelente trabajo,me ha ayudado a tener un mayor conocimiento sobre el tema tratado, esta bien redactado y tiene la información muy detallada... excelente!

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  3. Excelente información me fue de mucha ayuda

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  4. Muy buena informacion, esta muy completa. Me fue de mucha ayuda!

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  5. Excelente información , aclara muchas de mis dudas respecto a los Estudios Culturales .

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  6. Esta genial el Blog!! cuenta con muy buena información de los Estudios Culturales, me ayudará cuando curse la cátedra. Buen trabajo!!

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  7. Excelente, trabajo. La información es precisa, sin duda me servirá.

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  8. Muy excelente información gracias por aclarar dudas acerca del tema de estudios culturales.

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  9. Muy excelente información gracias por aclarar dudas acerca del tema de estudios culturales.

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  10. muy buen bolg. la verdaD que ya las cosas estan cambiando para los estudios culturales. sin embargo hay que estudiar a profundida sobre esos temas que nos interesa conocer mas.
    felicidades buna informacion.

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  11. Excelente blog esto es justo lo que buscaba.
    Gracias :)

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